El periodista dijo que incluso algunos morenistas celebraron la “zarandeada” que Alito Moreno dio a Noroña
Al senador morenista, Gerardo Fernández Noroña, lo golpearon dos veces: una en lo físico, y otra en lo moral. Así lo aseguró el periodistaCarlos Loret de Mola, el pasado jueves por la noche en su programa noticioso en el medio Latinus.
En su espacio, el periodista dijo que en lo que era su último día de encargo como presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, cosechó lo que venía sembrando durante toda su carrera política, y aseguró que ahora, una buena parte del país festejaba que le habían pegado al senador.
“Hay una suerte de gozo compartido, una sensación de coraje saciado entre muchísimos, por la zarandeada que le puso el dirigente nacional del PRI, Alito Moreno, a Gerardo Fernández Noroña, y porque Noroña lleva dos días irritado, irascible, descolocado, incapaz de justificar cómo de pronto se volvió rico y ahora tiene una casa de 12 millones de pesos en Tepoztlán”.
Aseguró que le habían pegado dos veces a Noroña y también lo habían exhibido dos veces. “En lo físico y en lo moral, el porro de Morena se encontró la horma de su zapato, y Alito Moreno hizo su acto político más popular y aplaudido del que se tenga registro en su trayectoria, y hoy, entre quienes llevan años quejándose de la polarización, se aplaude la muestra más extrema de antidemocracia, un golpe, hay que decirlo, y los que llevan años calentando el ambiente, los que han hecho del insulto y la provocación un lenguaje cotidiano, los que han encontrado en la polarización una estrategia electoral ganadora, se rasgan las vestiduras, quejándose de que explotó la olla a la que le prendieron fuego y le metieron presión desde hace años”, dijo el periodista.
Loret de Mola aseguró que a Noroña le habían pegado dos veces. (Foto: Captura de pantalla de Twitter/@CarlosLoret)
Aseguró que una “sorprendente cantidad de morenistas”, algunos en público y otros en privado, que están felices con la “zarandeada puesta a Noroña”, pues pocas figuras de la política han agraviado, insultado, descalificado y agredido tanto como Noroña.
“Noroña no es el ideólogo de la polarización, es el brazo ejecutor, el que rápido se trepó al altar de la pureza, para desde ahí, con soberbia creciente, golpeaba a todos, hasta a los suyos si le daba la gana, y el que ahora resultó golpeado fue él”.
Loret de Mola dijo que su casa en Tepoztlán lo tumbó del “altar” y un opositor “le dio la bienvenida a sapes”.
Se preguntó qué tan arrinconada estaba la democracia mexicana, que frente a un bochornoso espectáculo en la máxima tribuna de México, la presidenta Claudia Sheinbaum no hizo un llamado a la serenidad ni a la altura de miras, ni siente que ese deba ser su papel.
“La presidenta, como una voz del montón en la tribuna que grita, toma partido y condena a los opositores, ¿Qué tan lastimada está la democracia mexicana que para la oposición es un goce ganar aunque sea una trifulca, y para los que tienen todo el poder, su único resorte es disfrazarse de víctimas?”, concluye Loret de Mola.
