La pieza arqueológica, considerada una de las evidencias más antiguas del uso ritual del hule en Mesoamérica, forma parte de la exposición Hule ritual
Por primera vez, una pelota de hule con más de 3 mil 600 años de antigüedad puede ser observada por el público. La pieza forma parte de la exposición Hule ritual. Pelotas milenarias, instalada en el Museo de la Grandeza Teotihuacana, dentro de la Zona Arqueológica de Teotihuacan, en el Estado de México.
El objeto arqueológico fue descubierto en el sitio de El Manatí, ubicado en el sur de Veracruz, una zona considerada de gran relevancia para comprender las primeras expresiones culturales y rituales de las sociedades mesoamericanas.
De acuerdo con especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la pelota data de entre 1700 y 1500 antes de Cristo, lo que la convierte en una de las evidencias más antiguas relacionadas con el uso del hule en el continente.
La exposición permanecerá abierta hasta agosto de 2026 y busca acercar al público a uno de los hallazgos arqueológicos más importantes realizados en México durante las últimas décadas.
Una pelota de hule con más de 3 mil 600 años de antigüedad, hallada en el sitio arqueológico de El Manatí, Veracruz, se exhibe por primera vez al público en el Museo de la Grandeza Teotihuacana, donde destaca como una de las evidencias más antiguas de las prácticas rituales y del uso del hule en Mesoamérica
El hallazgo de 14 pelotas que sorprendió a los arqueólogos
La muestra recuerda el descubrimiento de 14 pelotas de hule recuperadas entre 1988 y 1996 en El Manatí. Los objetos fueron encontrados como parte de una ofrenda ritual depositada en un entorno pantanoso, una condición que favoreció su extraordinaria conservación durante milenios.
Especialistas explican que las características ambientales del sitio permitieron que el material orgánico sobreviviera al paso del tiempo, algo poco común en contextos arqueológicos de esta antigüedad.
La exhibición presenta una de las pelotas originales, acompañada por dos reproducciones. Una de ellas fue elaborada mediante técnicas digitales a partir de registros tridimensionales realizados por expertos en conservación; la otra fue creada artesanalmente siguiendo procedimientos que, de acuerdo con investigaciones arqueológicas, pudieron emplearse en la época prehispánica.
Además, los visitantes pueden interactuar con una réplica táctil diseñada para comprender mejor las dimensiones, textura y características de estos objetos.
El valor del hule en las antiguas culturas de México
La exposición también explica que el hule tuvo un papel fundamental en la vida de los pueblos mesoamericanos. Más allá de su uso para fabricar pelotas vinculadas al juego ritual, este material era empleado en ceremonias religiosas, como objeto de intercambio económico y para la elaboración de diversos utensilios.
Los investigadores destacan que la fabricación de las pelotas requería conocimientos técnicos avanzados. Algunas fueron elaboradas mediante el enrollado de bandas de hule alrededor de un núcleo central, mientras que otras muestran evidencias de procesos de coagulación previos, lo que revela una notable diversidad tecnológica.
Estas técnicas reflejan el profundo conocimiento que las sociedades antiguas desarrollaron sobre los recursos naturales de su entorno y su capacidad para transformarlos en objetos de gran valor simbólico.
Una pelota de hule con más de 3 mil 600 años de antigüedad, hallada en el sitio arqueológico de El Manatí, Veracruz, se exhibe por primera vez al público en el Museo de la Grandeza Teotihuacana, donde destaca como una de las evidencias más antiguas de las prácticas rituales y del uso del hule en Mesoamérica
Patrimonio vivo que conecta el pasado con el presente
La muestra está organizada en tres núcleos temáticos dedicados al entorno natural de El Manatí, la importancia cultural del hule y los procesos de conservación de las piezas arqueológicas.
Para los especialistas del INAH, la exhibición representa una oportunidad para reflexionar sobre la riqueza del patrimonio cultural mexicano y la importancia de preservar los vestigios que permiten reconstruir la historia de las civilizaciones originarias.
La presentación pública de esta pelota milenaria ocurre además en un contexto de gran interés por el deporte debido a la celebración del Mundial de Futbol 2026. Sin establecer comparaciones directas con el balompié moderno, la exposición permite recordar que las culturas mesoamericanas desarrollaron complejas tradiciones vinculadas al juego de pelota miles de años antes de la llegada de los europeos.
Con esta exhibición, México vuelve a mostrar al mundo una parte fundamental de su herencia cultural, al tiempo que reconoce el trabajo de arqueólogos, restauradores y especialistas que han hecho posible la conservación de una pieza única que sobrevivió más de tres milenios para contar su historia.
Con información de Infobae
