El origen de esta práctica se encuentra en la religión católica y tiene un profundo sentido espiritual
Con la llegada de la Semana Santa, millones de personas en todo el mundo siguen la tradición de evitar el consumo de carnes rojas, especialmente durante el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.
El origen de esta práctica se encuentra en la religión católica y tiene un profundo sentido espiritual. La Iglesia establece la abstinencia de carne roja como un acto de penitencia y purificación. Se elige evitar este alimento porque, históricamente, la carne roja (como la de res o cerdo) se asociaba con banquetes, celebraciones y placeres mundanos.
Al renunciar a ella, los fieles buscan honrar el sacrificio de Jesús en la cruz, adoptando una postura de humildad y sencillez durante los días de luto cristiano.
Muchos se preguntan por qué el pescado sí está permitido. La razón es que, en la antigüedad, el pescado era considerado un alimento simple y económico, propio de las clases humildes, a diferencia de las carnes de caza o de ganado que eran costosas.

Por esta razón no debes comer carne en Semana Santa
Además, el pescado tiene una simbología especial en el cristianismo, asociada con los milagros de Jesús y la figura de los apóstoles como “pescadores de hombres”.
Aunque antiguamente el ayuno era mucho más riguroso, hoy en día la Iglesia pide a los creyentes mayores de 14 años cumplir con la abstinencia de carne el Viernes Santo, como una forma de unir el cuerpo y el espíritu en la reflexión.
Actualmente, esta tradición no solo tiene un peso religioso, sino que se ha convertido en una costumbre cultural que impulsa el consumo de mariscos y legumbres en gran parte de Latinoamérica y el mundo.
Con información de Heraldo de México
